MI AMPARO
Con infinito amor, madre, te quiero,
porque se tú eres mi mayor tesoro;
eres mi paz, mi cielo verdadero,
y por eso, madrecita, te adoro.
¡Oh, mi dulce madrecita preciosa,
de fertilísimo y sagrado vientre!
Tu noble faz semeja abierta rosa,
y tu bondad cual sol siempre refulge.
Tú eres luz, pura madrecita mía,
que mi sendero siempre va alumbrando;
eres de mi vivir la clara guía,
y así las sombras vas desvaneciendo.
Me sirves siempre de constante faro;
si la sombra vive dentro de mí,
tú, junto a Dios, serás siempre mi amparo,
guiando mis pasos hasta el porvenir.
Colombia.
D.R.A.
jureme.
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Autor:
jureme (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de julio de 2026 a las 14:41
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Sheilo Sanz, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, Lucía Gómez, Nelly Cevallos - Liora, JuanDumBaS

Offline)
Comentarios1
Jureme,
Este poema encuentra su fuerza en la sinceridad con la que expresas el amor filial. La figura materna aparece construida como refugio, guía y luz, manteniendo un tono de gratitud que se sostiene de principio a fin. Imágenes como eres mi paz, mi cielo verdadero y me sirves siempre de constante faro refuerzan esa idea de protección que da unidad al conjunto. Es un homenaje escrito desde el afecto y el reconocimiento.
Un abrazo literario.
— LIORA
gracias por tu comentario veo que has leido con detenimiento el poema por eso su claro concepto de el bendiciones lindo dia.
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