No dejes que la aurora se haga olvido,
ni cierres al asombro tu mirada;
la vida, si se escapa, no da nada
y el tiempo no desanda lo vivido.
Abraza cada instante florecido,
la risa y tristeza compartidas;
que sean las luces bienvenidas
y el amor que merece ser sentido.
Ninguno ha de vencer a la partida,
que el hombre no burló jamás la muerte;
más, vive, con el pecho siempre abierto.
Que el hoy es la riqueza ya cumplida
pues nadie sale vivo de esta suerte,
así, que, haz de cada latido uno cierto.
Mi poesía
Poema 32
@JordiCris Derechos de autor reservados©

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