Mi amigo, el cigarro
Cuántas veces soportaste mi desgarro?
Viví demasiadas noches aterrado
Siempre acabé a vos aferrado
refugiado detrás de un cigarro
Fumar es casi como amar
Fumar te ayuda a olvidar
Fumar te, permite sanar
Fumar te incita a avanzar
Cuándo nadie entendía mi cabeza
Harías en silencio conmigo
Entre humo insomnio y tristeza
Te volviste mi abrigo
Mi amigo, más fiel
Qué harías yo sin él?
Dulce veneno, sabor a miel
Ya sos parte de mi piel
Nos parecemos demasiado
Brillamos sólo un instante
Vivimos consumiéndonos
En un fuego constante
Estuviste cuando ni yo quería
estar conmigo
En cada bocanada
Calmabas un poco el abismo
No me arrepiento de haberte conocido
Aunque me provoques daños
Fuiste el mejor mal que he tenido
El mejor que me acompañó en mis años
No te necesito
Pero en las noches difíciles
Me sabes, exquisito
A veces pienso dejarte
Apagar esta llama
Pero siempre vuelvo a buscarte
Mi silencio te reclama
Sos humo, fuego y ceniza
Sanas una y dejas otra herida
La contradicción más perfecta
En toda mi corta vida
Algún día te abandonaré
Ese día moriré
Pero mientras dependa de mí
Quédate ardiendo aquí
Gracias por tanto
Perdón por tampoco
Aguantaste mi llanto
Cuando el mundo me volvía loco
-
Autor:
doblefondo_ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de julio de 2026 a las 02:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.