Ayer no nos decidimos,
y por ello hoy perdimos.
O tal vez no actuamos,
y al destino culpamos.
Hay miedo al fracaso,
y evitamos dar el paso.
Del dicho al hecho
hay más que un trecho.
«Será mañana», quizás,
y hoy puertas cerrarás.
Se consumió la vela,
y la excusa no consuela.
En vez de siempre dudar,
un salto debemos dar.
El futuro es incierto,
aunque llegará, por cierto.
Invitación para construir,
o pasividad para destruir.
En Dios Grande confía,
pero actúa cada día.
Solo escribo reflexiones
que promueven las acciones.
Quien hace, se equivoca;
quien no hace… todo es derrota.
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Autor:
Isgo (
Online) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 09:56
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Mauro Enrique Lopez Z., Noa Subin, Violeta, alicia perez hernandez, Aqua Marina, Nelly Cevallos - Liora, Sheilo Sanz

Online)
Comentarios1
Hola, Isgo. Es grato detenerse en tus reflexiones.
Este poema toca algo muy humano: esa costumbre de aplazar mientras el tiempo, indiferente, continúa avanzando. La vela que termina por consumirse es una imagen sencilla pero certera para recordarnos que algunas oportunidades tienen su momento y que vivir también exige decidirse.
El cierre tiene fuerza: equivocarse pertenece al camino de quien actúa; quedarse inmóvil puede convertirse en una derrota mucho más profunda. Y esa unión entre confianza en Dios y responsabilidad personal le da sentido al mensaje: confiar también implica hacer nuestra parte.
Gracias por compartir estas reflexiones que invitan a mirarnos un poco por dentro.
Un abrazo.
— LIORA
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