Tu pulso me sorprende en la inmensa mañana,
Habitas mi memoria absoluta e intensa,
como una cicatriz sellada en la mirada,
tu corazón me hospeda, me habita, me rescata,
inunda mis orillas me anida, me socaba.
En tu andar se despierta el sendero de tu alma,
ciudadana del sol subida a mis espaldas,
como ignorar tu boca, tu pensar, tu fragancia.
En tu portal el mundo delata su llegada,
cuidarte fue quererte en la tarde cansada,
tu vientre se hizo a fuerza de mis manos gastadas
Y en mis dedos te hice y deshice en la nada
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Autor:
Carlos Gómez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 07:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Offline)
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