RENDICIÓN DEL ALMA

Isaac IMOS

He roto todas mis esperanzas continuando de la manera más fría posible. Bloqueado en mi inmensidad de vacío y no pretendo buscar las luces, sino al contrario dejarme caer en mi oscuridad. No puedo con esta batalla, no puedo con mi enemigo, no puedo dejar de despreciarme y me rindo en mi propio dolor.  
 

¿Es acaso mi alma rechazándome en todo momento? 

Luche contra mis pensamientos, tenía la ansiedad más oscura de todas, logré vencerla cuando todavía tenía luz en mi interior, pero ahora, he agotado mis recursos. En verdad daría mi vida por cualquiera que lograra convencerme de que luchara hasta el final.  

En verdad cualquiera merece vivir menos yo, si bien: 
No he violado, no he matado, no he roto corazones, no he odiado a nadie realmente.  
Soy yo simplemente sobreviviendo, reclamando a Dios o a “eso” que me dio conciencia, una conciencia tan cruel conmigo mismo. 
 
Estoy lastimado y aún logro que los demás estén bien, al menos una sonrisa puedo generar en sus miradas.  

Odio mi ser con tanta fuerza y aun así logro amar, cuando sé que nadie me amara como yo he amado.  

En verdad seres del más allá, yo no puedo más con esto, doy mi vida a quien más lo merezca, porque he fallado en todo. Un respiro sería no abrir más mis ojos.  

Estoy cansado, exhausto, tan vacío y tan solo. En mí no descansa nada, ni mis lagrimas me consuelan, mi tristeza disfrazada de paz me está hundiendo más. No tengo que probar más nada, mi alma y mi cuerpo no logran el equilibrio y siento como a cada momento se consumen, intentando estar el uno para el otro.  
Y es mi alma un desperdicio, es mi cuerpo un cacharro oxidado, ambos no pueden estar juntos.  
He hecho un trato con las divinidades, y me han cumplido, es momento de que pague, y en verdad, no tengo el valor de quitarme mi vida. La vergüenza y el miedo me consume con el hecho de solo pensar en hacerlo.  
Espero un día poder tener el valor.  

Entiéndeme existencia imagina por un momento que es ser yo: 
Jamás seré buscado. No seré amado. Seré un extraño toda mi vida. Nadie me verá con ilusión. No hay textos para mí. Mi propia alma me arroja al vacío. Mi dolor cada segundo se incrementa en nostalgia, en ilusiones falsas, en tiempo perdido. No soy esa persona a la que buscaran, me olvidaran muy rápido. El mundo no fue para mí, no fui útil, no fui amado como los demás, sino altamente remplazable. No competitivo, no fugaz, sin estrella, sin ninguna gracia, completamente un estorbo.  
 
¿Quién puede con todo esto? ¿Qué alma soy?  

No debo continuar, solo espero la señal de partida, tener un momento de fuerza para poder irme. ¿Quién anhela tanto dolor de mí?  

Soy y siempre seré el error, lo que continua en la desesperanza siendo obsoleto, olvidado, burlado, sin sentido.  
Es mi sistema, es mi alma, es mi mente y mi espíritu luchando en mi contra, aborreciéndose, deseándome lo peor. 

Liberame 

  • Autor: Isaac Imos (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 29 de junio de 2026 a las 23:06
  • Categoría: Triste
  • Lecturas: 4


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.