Efímero

Alyanis Cabal

Entendí que aferrarme a lo que más quería solo me destruía. Di a manos llenas todo lo que tenía, pero no fue suficiente; nada me devolvería la paz ni aquel amor que, por angustia y desesperación, exigía. ¿Para qué?

 

Fue tan profundo mi dolor que hasta ciega me volvía. Busqué, rogué y exigí, porque no había motivo para comprender que su corazón por mí ya no latía , que entregarlo todo de nada servía. Ser buena te destruye, y amar a ciegas para qué, si él no lo veía.

 

Me fui con el alma en pedazos y con el amor más puro que la vida me debía. Hoy, mis manos sostienen junto a ellas las manitas más pequeñas y frágiles, a las que, sin duda alguna, protegería con cada latido de mi corazón, con cada paso de mi existencia y con todo el amor que alguna vez entregué sin medida  .

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