Cuándo La Tierra Llora.

Yoleisy Saldana

Bailó la muerte su danza violenta
la noche en que la tierra se quebró,  retorciéndose con furia antigua como si expulsara siglos enteros de dolor dormido bajo su pecho.

Y en un instante
lo cotidiano se volvió ruina.

Las paredes cayeron,
los sueños quedaron sepultados
bajo montañas de concreto y polvo,
mientras el grito desesperado
de quienes buscaban a los suyos
rompía el silencio de la tragedia.

Hoy Venezuela llora.

Llora con el llanto de una madre
que aún escarba entre escombros
buscando la respiración de su hijo.

Llora con los hijos
que ahora deben despedir a sus padres
sin entender cómo la vida
puede romperse tan rápido.

Llora con el hombre
que lo perdió todo en una noche:
su casa, su historia, su refugio.

Y llora también con los niños,
que aprendieron demasiado pronto
que el mundo puede derrumbarse
sin previo aviso.

Entre las ruinas
camina el dolor con rostro humano.

Se siente en las miradas vacías,
en las manos heridas de tanto buscar,
en los abrazos rotos
de quienes aún esperan un milagro.

El olor de la muerte
flota pesado en el aire,
como si el infierno
hubiera mudado su puerta
a la zona cero del desastre.

Y aun así…

entre tanta oscuridad
sigue viva la esperanza.

Porque mientras unos lloran,
otros extienden sus manos.

Mientras la tragedia arranca vidas,
la solidaridad intenta salvarlas.

Países enteros se unen,
corazones enteros laten al mismo tiempo,
porque cuando el dolor es tan grande
ya no tiene fronteras.

Hoy Venezuela no está sola.

Hoy su llanto
también nos pertenece.

Porque toda tragedia humana
nos recuerda una verdad inevitable:

que somos frágiles,
que somos polvo,
y que al final
lo único que verdaderamente nos salva
es la compasión que somos capaces de darnos.

Y mientras el reloj sigue avanzando
y el mundo afuera continúa su marcha,

en Venezuela…

el tiempo se detuvo.

Y el alma del mundo
guarda silencio.

  • Autor: Poemas De Una Mente Joven. (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 28 de junio de 2026 a las 20:38
  • Comentario del autor sobre el poema: En momentos como este, las palabras nunca son suficientes para aliviar una pérdida tan grande, pero sí pueden acompañar el dolor. Hoy Venezuela atraviesa horas de profundo luto, de incertidumbre y de heridas abiertas que marcan no solo a quienes han perdido a sus seres queridos, sino a todo un pueblo. A las familias que hoy lloran, buscan o esperan noticias, les envío mi solidaridad, mi respeto y mi abrazo más sincero. Ningún dolor es pequeño cuando se trata de perder aquello que amamos. Que encuentren fuerza en medio del caos, esperanza en medio de la oscuridad y consuelo en la unión de quienes hoy se levantan para tender la mano. A los rescatistas, voluntarios y a cada persona que arriesga su vida para salvar otras: gracias por ser luz en medio de tanta sombra. Hoy Venezuela no está sola. Su dolor nos toca, su lucha nos conmueve y su resistencia nos recuerda la fuerza inmensa de un pueblo que, aun en medio de la tragedia, sigue de pie. Que la memoria de quienes partieron permanezca viva, y que el amor sea el puente que ayude a sanar tanta herida. 🙏🏼❤️ 🇻🇪
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 11
  • Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Un atisbo, ElidethAbreu, Sheilo Sanz, Salvador Santoyo Sánchez, Poesía Herética
Comentarios +

Comentarios1

  • ElidethAbreu

    Que terrible situación la de Venezuela querida poeta.
    El mundo solo observa con pena y los que se han apoderado de sus riquezas cruzadas de brazos.
    Indolencia total ante la tragedia de una nación.
    Un fraternal abrazo.



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