CONTANDO HASTA DIEZ

Kenneth Emilio Vargas Ovalle

1,2,3,4,5,6,7,8,9

Es difícil de tranquilizar el mundo tú.

De cederle un poco de mi tiempo.

Mis días no quiero que sean cortos.

El tú sé que es una ilusión, pero el alma no entiende.

Los días se vuelven cada vez más neuróticos.

El tú no quiere ser verdad y ello duele, y romper ello rasga lo hondo de mi amor.

Quería llorar y lloro, quería gritar y culparte, mas no puedo.

No es tu culpa, tú no existes más, solo eres creación de esta triste limerencia.



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