¿Qué es lo que queda
De un cuerpo en descomposición?
Alma enferma que huye
Terror de mi sombra
Parásitos devoradores
Gusanos en festín romano
Pecados en orgías
Frenéticos en el sexo
Soledad borracha
Que dejó sin vino a Dionisio
Temor que cayó del infierno
Y se convirtió en soberbia
El ego se miraba al espejo
Masturbándose consigo mismo
Eyaculación vacía
Derramada en fotografías y memorias
Mente rendida a la decadencia
La moral huyó; miseria mal llamada libertad
Hermano asesinando a hermano
Por unas pocas monedas de oro
Mujeres vendiendo inocencia
Para adquirir valor
Niños perdidos en oscuridad
Donde las sociedades les fallan
El arte de la guerra por dinero
Honor y conquista ya no importan más
Trabajar para ganar dinero,
Pagar a las empresas dando tú tiempo
Padres inexpertos teniendo niños
Niños a la merced del diablo
Lobos vestidos de ovejas
Disfrazados de política y retórica
¿Qué es lo que queda
De un mundo tan falso y vacío?
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Autor:
Ignacio Velásquez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de junio de 2026 a las 18:09
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: WandaAngel, Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez, Sheilo Sanz, Salvador Santoyo Sánchez, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Comentarios1
Si hay algo que se libera de este vestido nuestro y que es el cuerpo que arrastramos es el alma; personalmente creo que se libera, asciende y se va en ese espacio de tiempo en que la sangre ya deja o le cuesta subir al cerebro, para entonces el alma ya se ha ido, o está, repito, a punto de ser ausencia. Los pecados quedan todos aquí como una especie de cuenta por pagar. En ese espacio de tiempo y que es el final de la existencia el ego es lo primero que se disuelve, hasta ahí llegó su arrogancia y su último acto será el de demostrar que todos somos cobardes, sencillo. Trabajar para ganar dinero es la mayor estupuidez y aberraciçón a la que el hombre se ha sometido; es un invento propio de bípedos sin cerebro y que es lo que somos por esta razón y no otra es que tenemos que trabajar. Quizás la pena más grande que tendré que arrastrar en el tiempo de vida que me queda es el de no haber tenido valor de decirle a mi hijo que no ejendrara un hijo, no para este mundo criminal del cual somos parte: demasiado tarde para pensar así. dentro de 1diez días nacerá mi primera nieta que llevará de por vida nombre guanche, Gara. De este mundo quedará lo que somos: Seres imperfectos en un mundo perfecto.
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