Me ausentaré por un tiempo no muy largo.
Compromisos personales que atender.
¡Un abrazo siempre!
Ferran
Egos y miseria.
Aquí donde todo parece ser,
La nada se ahoga y el cuerpo
de la incógnita lacera su ego,
Y que nunca aprendió a nadar
De espaldas, la altivez desbordada.
Hay un muro interminable
de mustias voces esqueléticas
Que se despiden sin abrazos.
Llegan sin norte, rumores
de extraviados que perdieron sus sueños
y que ahora, errantes mariposas
de hojas de otoño, habitan
los rincones de antepasados
Que aún murmuran desarraigo.
Las sombras bajo el cielo
Son camisas sin pliegues
y de botones desorbitados,
que abrazados a un tronco
De lo que alguna vez fue un árbol.
La moral no se mide con la misma vara,
¡sí! Esa que alguna vez profesaba el bien,
hoy transformada, amorfa y lapidaria,
ya sin escrúpulos se cuenta otra historia
de la inocencia de un recién llegado
Que, por temor, nunca abrió los ojos.
Aquí donde todo parece ser calma,
un río que no se nombra
Se va al final de la línea para no ser encausado.
¡Ay de aquellos que pongan palabra de odio¡
En un anzuelo momo y desdentado!
Jamás hallarán paz de sus tormentos.
¡Deduzcan lo que quieran!
Sabios glorificados de la misma carne
que parió la tierra, ¡sí! Esta tierra
que ya no se sostendrá en la fragilidad
espuria del pecado.
Ferrán Sorel- Copyright.
28-06-26
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Autor:
Ferran (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de junio de 2026 a las 16:05
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Una voz

Offline)
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