Fui a darle un beso

Salva Carrión

 

 

Fui a darle un beso

en su cuerpo yerto

de lino cubierto.

 

Dormía en su lecho

y sentí el duro peso

del hielo en mi pecho.

 

En este paso incierto

observo lo azaroso

de un rio muerto.

 

El sueño fue su reposo

y la muerte… un desierto

de blanco silencioso.

 

Ya no queda más rastro

de aquel vivo fuego,

solo el frío de un astro

en el azul de un ruego.

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