Infancia

Tanuska

Juguetes perdidos,
infancia sin gracia.

Una vela en el centro pide deseos.
Un pastel dividido, consumido por otros.

La corriente me lleva lejos del sueño.

Espera un poco.

Quiero jugar.
Quiero reír.
Quiero abrazar a mi mamá.

Dame más tiempo.

Nunca abrí mi piel.

Conservé mi casa de papel,
conservé los juguetes.
Jugué a estar viva.

Cosí el vestido de la muerte.
No lo usé.

Lancé las cabezas de muñecas.
Busqué calor entre mis sábanas.

Las tormentas retumbaron en mi nuevo hogar,
y otra vez, mi noche no para de llover.

Comentarios +

Comentarios2

  • JAVIER SOLIS

    Muy interesante
    el sufrimiento y temores de una niña cuando no encuentra el calor y cariño a que tiene derecho.
    Muy hermoso y doloroso a la vez
    Con cariño
    JAVIER

  • Rafael Perez Ortola

    Trepidante escena, le saca brillo la vena poética al aprendizaje infantil. Los anhelos del principiante, los contornos ambientales y la misma evolución de un tiempo inclemente.
    Las vivencias se imponen a los análisis.
    Las diferentes edades plantean enormes inquietudes e imprecisiones.
    Saludos cordiales.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.