Por las calles de mi pueblo

El oscuro

Caminando por las calles de mi pueblo, el alma se detiene,
como si el tiempo, al verme, se inclinara y me retuviera.
Besos y abrazos de antaño flotan en cada esquina,
con un saludo fresco, como brisa, como vida.

El arroyuelo, espejo de mis primeros pasos,
me lleva de regreso al niño que soñaba en silencio,
donde aprendí a nadar, sin miedo a los fracasos,
donde cada ola era un eco, un impulso, un comienzo.

La cancha de fútbol, escenario de mis sueños dorados,
las tardes se alargaban después de la escuela,
cada gol era un grito, cada paso, un legado,
y en cada juego, la libertad era mi estrella fiel y bella.

Mi escuela, mi refugio, mis sueños en tinta,
las voces de mis amigos, como un coro que no se apaga,
y el colegio, gran faro, donde mi infancia se pinta,
donde crecí, sin saber que el tiempo lo guardaba todo, como una saga.

Qué vida tan plena, intensa, y sin prisa,
cada risa, cada juego, era un tesoro escondido,
y hoy, al volver, siento esa nostalgia precisa,
preguntándome por qué no vi, que era mi mejor vida, mi único abrigo.

Que esa fue la parte más bella, la más verdadera,
una etapa que se fue, como un susurro en primavera,
y hoy, entre recuerdos, mi corazón espera,
que cada paso me lleve de nuevo a esa primavera.

  • Autor: El oscuro (Offline Offline)
  • Publicado: 26 de junio de 2026 a las 15:13
  • Comentario del autor sobre el poema: A todos los que, como yo, caminamos por calles llenas de recuerdos, les quiero decir que no subestimemos esos instantes. Esos momentos, aunque parezcan pequeños, son los que construyen nuestra vida. A veces, no nos damos cuenta de que la felicidad se esconde en el pasado, y al volver, vemos que fue ahí donde empezó todo.
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 6
  • Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo


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