Mudo, mi mente murmura mi miedo, mas medito mis males, marchito, menguado, manteniendo mi mismo muro, mi mismo malestar macabro. Miedo que muerde, miseria que marca, manchas moradas, momentos más malos, mientras mi mundo, mi masa, mi mano, menos me mira, menos me mantiene, más me mantiene marginado, menos me muevo, mientras más muero.
Dura duda, denso desdén, destrozos diarios, días de duelo, dando de dientes, dejando el destino, desierto, desnudo. ¿Dónde descansa, dónde divisa, dónde delira, dónde despliega? Desdibujado, dando despacio, dando desdichas, dando de diez, dentro del duelo, de donde deriva, de donde desciende, de donde detiene, de donde detallo, de donde desato.
Lento laberinto, luces lejanas, latidos lozanos, leyendas livianas, llanto larguísimo, luna llameante, lío letrado, lamento lúgubre, línea labrada. Falla el fulgor, frena el futuro, firme fractura, frío fanal, fatalidad, falso fuego, fuerza fallida, fácil figura, finita fase, fuga fugaz, flor fragmentada.
Pauta presente, palabra pausada, puente potente, pilar para el paso, pura presencia, propicia propuesta, paz para el pecho, para persistir. Red que rescata, risa radiante, ramo robusto, rincón razonable, ritmo real, rostro rotundo, resto que resta, remedio, refugio, recuerdo, relumbre, razón revelada.
Suelto la sombra, sigo el sendero, sabiendo su sueño, su sol, su sentido, suaves señales, seguro, sonante, sano, sin sombras, saltando su suerte. Y ante el abismo, amor absoluto, amigos, aliento, almas abiertas, alcanzo el ascenso, abrazando el aura, atando al alma, al fin, el hogar: tengo el tesoro, tengo el abrazo, tengo el hallazgo, tengo el nosotros, tengo la vida.
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Autor:
Zar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de junio de 2026 a las 12:10
- Comentario del autor sobre el poema: El trauma es individual, pero la superación es colectiva
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Osler Detourniel, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Este texto marca una evolución notable respecto al poema anterior: evoluciona del encierro mental a una travesía de sanación a través de la forma poética.
Progresión narrativa y sonora: Las tres primeras estrofas (M, D, L/F) mantienen la pesadez claustrofóbica y obsesiva del sufrimiento. Sin embargo, en la cuarta estrofa la fonética cambia hacia consonantes más estables y luminosas (P, R, S, A), reflejando cómo la mente pasa del colapso a la reconstrucción.
El contrapunto de la red: Frente al aislamiento del primer texto, aquí la aliteración se pone al servicio de la salvación: aparece la paz, la red, la risa, el refugio y, finalmente, la A de amor, amigos y almas abiertas.
Cierre afirmativo: La estrofa final rompe la Rumiación con una anáfora limpia y rotunda ("tengo el tesoro, tengo el abrazo..."), donde el ritmo ya no es un martilleo de culpa, sino una declaración de presencia y pertenencia.
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