Nadie pierde lo que no ha tenido,
pero en el laberinto de la memoria
dar es la única posesión verdadera.
No hay mérito en el oro que se guarda,
sino en la moneda que se arroja al río,
cuyo viaje ignoramos.
Dar es aceptar que el tiempo es un tigre que nos desgarra,
pero saber que somos ese tigre.
Un acto que prescinde del testigo,
de la vana geometría de las causas,
del espejo que duplica las formas en la sombra.
No hay que interrogar a la esfinge del desierto,
ni descifrar el curso de los astros.
Dar es simplemente el riguroso olvido de uno mismo,
un eco que se pierde en la alta noche,
el azar que se confunde con el destino
-
Autor:
Jose Barrientos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de junio de 2026 a las 11:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Mª Pilar Luna Calvo, racsonando

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.