No sufres más, oh, mi hermano,
la ingratitud de este mundo
que, frente a un Dios ciego y mudo,
jamás te tendió la mano.
Siento un pesar tan humano
que nunca desaparece.
Es triste este viernes trece
como cualquier otro día,
porque aunque sea de alegría,
recordar todo oscurece.
-
Autor:
Irwing Barba (
Offline) - Publicado: 25 de junio de 2026 a las 20:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.