No sufres más

Irwing Barba

No sufres más, oh, mi hermano, 
la ingratitud de este mundo 
que, frente a un Dios ciego y mudo,
jamás te tendió la mano. 
Siento un pesar tan humano
que nunca desaparece.
Es triste este viernes trece 
como cualquier otro día, 
porque aunque sea de alegría,
recordar todo oscurece. 



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