Del otro lado de la puerta

Caramelo de limón


AVISO DE AUSENCIA DE Caramelo de limón
A veces la poesía también
tiene exámenes que rendir.
No es que haya dejado de escribir.
Solo estoy viviendo demasiado rápido
para escuchar a las palabras.

Entre cuadernos, tareas y madrugadas,
la inspiración se queda dormida
en algún rincón de mi mochila.

Volveré cuando el silencio
vuelva a enseñarme a escribir.

Miro la puerta cerrada

y sigo sin saber si entrar

no se si seré capaz de enfrentarme a lo que hay detrás

y espero no sea lo que estoy pensando

 

Miro la puerta, sin decir nada

teniendo miedo de no obtener respuesta del otro lado.

Miro hacia atrás, y sigo sin entender qué ocurrió,

Observo la fotografía en la repisa

Y empiezo a recordar.

 

Esa manta, que estará guardada en algún lado

La usaba para protegerlo del mal

no quería que sufriera.

Pero cuando crecimos, nos separamos más 

poco a poco nos olvidamos de esa manta

 

Se veía feliz, jugando con sus amigos

pero empecé a notar pequeñas cosas

se escondía más, dejaba de hablar

“está exagerando”, repetía la gente

Y lo peor de todo, es que les crei

 

Pasó una brisa por la ventana,

y el mundo volvió a correr,

seguía aquí, sin saber qué hacer

solo imagino su cara de cansancio

la madrugada se sentía mas fria

y esa duda me carcomía

 

Miro la puerta cerrada

y me doy cuenta que siempre supe lo que ocurría.

Solamente espero, que el tenga la manta

para poder secar sus lagrimas

Espero no haber llegado demasiado tarde



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.