A veces la poesía también
tiene exámenes que rendir.
No es que haya dejado de escribir.
Solo estoy viviendo demasiado rápido
para escuchar a las palabras.
Entre cuadernos, tareas y madrugadas,
la inspiración se queda dormida
en algún rincón de mi mochila.
Volveré cuando el silencio
vuelva a enseñarme a escribir.
Miro la puerta cerrada
y sigo sin saber si entrar
no se si seré capaz de enfrentarme a lo que hay detrás
y espero no sea lo que estoy pensando
Miro la puerta, sin decir nada
teniendo miedo de no obtener respuesta del otro lado.
Miro hacia atrás, y sigo sin entender qué ocurrió,
Observo la fotografía en la repisa
Y empiezo a recordar.
Esa manta, que estará guardada en algún lado
La usaba para protegerlo del mal
no quería que sufriera.
Pero cuando crecimos, nos separamos más
poco a poco nos olvidamos de esa manta
Se veía feliz, jugando con sus amigos
pero empecé a notar pequeñas cosas
se escondía más, dejaba de hablar
“está exagerando”, repetía la gente
Y lo peor de todo, es que les crei
Pasó una brisa por la ventana,
y el mundo volvió a correr,
seguía aquí, sin saber qué hacer
solo imagino su cara de cansancio
la madrugada se sentía mas fria
y esa duda me carcomía
Miro la puerta cerrada
y me doy cuenta que siempre supe lo que ocurría.
Solamente espero, que el tenga la manta
para poder secar sus lagrimas
Espero no haber llegado demasiado tarde
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Autor:
Kyomi (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de junio de 2026 a las 17:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Poesía Herética, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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