Viajando por el mundo me
di cuenta las diferentes culturas
y tradiciones que hay en cada
rincón de los países, cada una
tiene su historia de origen.
He visto maravillas en México
y puedo decir que sus comidas
son exquisitas, me acerqué al
volcán Popocatépetl y sentí como
se movía bajo mis pies.
Llegando a Venezuela me quedé
pensando en su situación actual,
aunque sí dejamos a un lado ese
tema, puedo decir que es un país
increíble y su gente muy amable.
Pero de todos los países que
he visitado, me di cuenta de que
ninguna se compara con mi país,
talvez exagero con mi adoración
a mi hermoso Ecuador, pero es
mi hogar.
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Autor:
Princesa (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de junio de 2026 a las 12:47
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Poesía Herética, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
El poema funciona como una crónica de viaje que, sin pretender complejidad formal excesiva, logra algo difícil: construir una emoción de pertenencia a partir de la acumulación de experiencias externas.
Su principal virtud está en la progresión. El recorrido por México y Venezuela no es solo geográfico, sino también perceptivo: primero lo sensorial (la comida, el volcán), luego lo social y político (la reflexión sobre Venezuela), y finalmente lo íntimo (el retorno a la identidad). Esa estructura da la sensación de desplazamiento real, no solo narrativo.
Hay además un uso efectivo del contraste. México aparece asociado a lo sublime y lo corporal; Venezuela, a la conciencia y la contemplación; Ecuador, en cambio, no necesita descripción porque funciona como eje emocional. Ese “vacío descriptivo” final es significativo: el país propio no se explica, se afirma.
El cierre es sencillo pero eficaz. No intenta justificar el amor por la patria, sino aceptarlo como una forma de vínculo afectivo no negociable. Esa honestidad le da fuerza al poema, incluso por encima de cualquier sofisticación estilística.
Como posible mejora, el texto podría beneficiarse de una mayor condensación en algunas frases explicativas, para que la emoción no se explicite tanto y gane más densidad implícita. Aun así, su claridad es una de sus virtudes: comunica sin perder al lector en abstracciones.
En conjunto, es un poema de identidad viajera que acierta al convertir el desplazamiento por países en una forma de regreso a casa.
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