Asilo para la absolución 🔥

Daniel Omar Cignacco


AVISO DE AUSENCIA DE Daniel Omar Cignacco
Si existen las musas, estoy en busca de una.

Es preferible que se hieran en la distancia.

La hora impar
administrará los remordimientos.

Ningún occidente
dará hospedaje a la absolución.

Daniel Omar Cignacco  © 2026

Comentarios +

Comentarios5

  • Noa Subin

    Eres un maestro en el arte de la palabra,
    capaz de construir versos perfectos que,
    a la vez, tocan las fibras más sensibles del alma.
    Saludos cordiales

    • Daniel Omar Cignacco

      Muchas gracias por tu lectura tan atenta y por la generosidad de tus palabras.

      Me alegra especialmente que hayas percibido esa intención de despojar al amor de cualquier artificio. Quise acercarme a ese territorio donde el afecto ya no puede sostenerse en las idealizaciones y queda expuesto en su fragilidad más humana: el deseo que persiste mientras algo esencial se desgasta.

      Tu observación sobre la tensión entre el cuerpo y la emoción me resulta muy valiosa. Creo que, en efecto, el poema encuentra su centro en esa contradicción, y que la imagen final intenta condensar no una conclusión, sino una forma de intemperie: la de quien permanece frente a aquello que ama aun cuando ya no puede reconocerlo del todo.

      Te agradezco profundamente el tiempo dedicado a la lectura y la profundidad de tu comentario. Comentarios como el tuyo enriquecen el diálogo que todo poema aspira a sostener con sus lectores.

      • Noa Subin

        ¡Daniel Omar Cignacco!

        ¡El placer es enteramente mío!
        Agradezco enormemente la profundidad y la generosidad de tu respuesta.
        Me alegra sobremanera que mi lectura haya sido tan atenta y que hayas percibido la intención detrás de mis palabras.

        Tu explicación sobre despojar al amor de artificios y presentarlo en su fragilidad más humana es fascinante. Capturas la esencia de lo que intenté expresar: ese afecto que persiste a pesar del desgaste, anclado en el deseo.

        Tu comentario sobre la tensión entre el cuerpo y la emoción es particularmente valioso para mí. Me complace que hayas identificado ese centro de contradicción en el poema y que la imagen final te haya transmitido esa sensación de "intemperie", de permanencia frente a lo amado, incluso en la incertidumbre.

        Agradezco profundamente tu tiempo y la riqueza de tu reflexión. Comentarios como el tuyo son los que verdaderamente nutren el diálogo entre el poema y el lector.

        ¡Gracias a ti por tu obra y por esta hermosa conversación!

      • Nkonek Almanorri

        La verdad: lo he leído atentamente y lo primero que percibo es que es un poema de una frialdad profunda, me da la impresión como que corres, huyes de las emociones propias y dejas que cada cual hable, lo interprete: es una decisión cuasi estética.

        Hay algo que no entiendo y por ello pregunto: ¿A quién se hiere?
        Un saludo.

      • Daniel Omar Cignacco

        Respuesta a Nkonek Almanorri

        Tu lectura es bastante precisa en un punto: hay una decisión estética de retirar la voz confesional directa y dejar que el sentido quede más distribuido, menos “sostenido” por una emoción explícita. Esa frialdad que percibes no es ausencia de emoción necesariamente, sino su desplazamiento hacia los bordes del lenguaje.

        Sobre tu pregunta —“¿A quién se hiere?”— la respuesta no es unívoca, y en ese sentido el texto se comporta más como una superficie de tensión que como una escena con destinatario claro.

        Se hiere, primero, al propio lenguaje: porque se lo empuja a decir sin amparo emocional, como si tuviera que sobrevivir sin la muleta de la confesión.

        Pero también se hiere a la expectativa del lector que busca un sujeto definido del dolor: alguien que sufra, alguien que diga “yo”, alguien que cierre el circuito afectivo.

        Y si se lo lleva un poco más lejos, podría decirse que la herida es estructural: no recae sobre una persona concreta, sino sobre la idea de que siempre debe haber un “alguien” identificable detrás del daño.

        Dicho de otro modo: la herida no es necesariamente biográfica, sino de percepción. El texto trabaja ahí, en ese punto donde el sentido se abre y ya no protege a nadie en particular.

        Si quieres, puedo leerlo contigo desde otra clave (más emocional, más simbólica o incluso más política del lenguaje) y ver cómo cambia esa pregunta.

      • Nelly Cevallos - Liora

        Daniel,

        Hay textos que necesitan muchas páginas para abrir una reflexión; este consigue hacerlo en apenas unos versos.

        La progresión entre la distancia, el remordimiento y la imposibilidad de la absolución construye una secuencia muy sólida. Cada afirmación parece conducir inevitablemente a la siguiente, hasta desembocar en un cierre que deja al lector habitando esa incomodidad.

        Cuando un poema dice poco y, sin embargo, permanece resonando después de la lectura, es porque ha encontrado la medida justa de la palabra.

        Un gusto leerte.

        — LIORA

        • Daniel Omar Cignacco

          Gracias Nelly siempre por la lectura tan profunda de mis poemas.

        • Begoña Varona (antes Nelaery)

          Ante una situación de desentendimiento, lo mejor es observar desde la distancia para poder analizar mejor lo sucedido, aunque sé que es muy difícil.
          Así, en la lejanía, se puede asumirlo mejor.
          Dicen que el tiempo todo lo cura.
          No sé si es verdad, pero igual ayuda.
          Muchas gracias por hacernos reflexionar, Daniel.
          Saludos cordiales.



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