Será que el tiempo me cerró los ojos...
Será que la nada se hizo carne en mi vida...
Será que el pasado se volvió presente...
Será que el todo fue sólo un instante en mis días...
Claro de luna,
Eclipse de sol,
Tierra yerta,
Ayúdenme a matar
esa cruel sombra que vive,
persiste en mí...
(Patricia)
Derechos Reservados
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Autor:
Patricia Aznar Laffont (
Offline) - Publicado: 25 de junio de 2026 a las 09:23
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Emilia🦋, Noa Subin, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, Nelly Cevallos - Liora, Daniel Omar Cignacco, Antonio_cuello, Lualpri, Jaime Correa, alicia perez hernandez, Mª Pilar Luna Calvo, Éusoj Nidlaj, Poesía Herética, Javier Julián Enríquez, Salva45
- En colecciones: Viejas cadencias.

Offline)
Comentarios7
La precisión de tu lenguaje es envidiable,
y la calidez con la que expresas los sentimientos
humanos es simplemente sublime.
Saludos cordiales
Te quiero, Noa!
Lucha interior marcada por la nostalgia, el paso del tiempo y el peso del pasado, que será liberada de su propia sombra, con paciencia, tiempo, empeño y claridad.
Gracias amigo, fue sólo una purga del alma.
Abrazo y gracias por estar.
Mejor, cuídate.
Muack
Para Patricia, que la luna la escuche
Patricia,
si el tiempo te cerró los ojos,
yo te presto los míos un rato.
Para que veas que aún hay cielo,
aunque hoy solo sientas nublados.
Si la nada se hizo carne en ti,
déjame abrazarte sin pedir.
A veces la nada pesa menos
cuando alguien se queda a compartir.
Si el pasado volvió presente,
recordemos que el presente respira.
Y todo lo que hoy te parece eterno,
mañana es solo agua que se retira.
Claro de luna, no la abandones.
Eclipse de sol, vuelve a brillar.
Tierra yerta, guarda su nombre,
hasta que ella pueda florecer.
Patricia, la sombra no se mata a golpes.
Se deshace, lento, como escarcha al sol.
Y el sol sale, aunque tú no lo veas,
porque el mundo sigue girando por ti y por mí.
Hoy no tienes que estar bien.
Hoy solo tienes que estar.
Y mientras la sombra persiste,
yo persisto aquí, sin juzgar.
Cuando puedas, la luna te espera.
Cuando quieras, la tierra te recibe.
Y mientras tanto, respira.
Un segundo. Otro más. Eso basta.
No estás sola en este instante.
Y es que este regalo de tu versar, profundo lo siento.
Gracias por eso.
Patricia,
Gracias por acercarte a mi poema y por un elogio que me conmovió de verdad. Que mi escritura haya despertado en ti el recuerdo de Juan Gelman es algo que atesoraré.
Al leerte sentí que este poema no intenta derrotar la sombra, sino comprender de dónde viene. Esa sucesión de preguntas le da una vulnerabilidad muy humana, como si la voz avanzara a tientas entre la memoria y el presente.
La invocación a la luna, al eclipse y a la tierra amplía esa búsqueda y hace que el conflicto deje de pertenecer a una sola persona. Ahí el poema encuentra una resonancia que trasciende lo íntimo.
Ha sido un placer leerte.
— LIORA
Gracias por tus letras, querida Patri.
Un abrazo.
Su atrapante escritura es su mejor arma, mi querida amiga poeta. Saludos cordiales y un abrazo.
Hola Patricia.
Me gusta mucho tu poema, siento que esa sombra de la que hablas no está afuera, sino que vive dentro de nosotros y nace de todo aquello que a través del tiempo y la memoria vamos acumulando.
Gracias por compartirlo. Recibe un cordial saludo.
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