Me voy cuándo el tiempo me exija un descanso pero luego continuaré.
Yo te ofrezco mis manos que trabajan en el suelo, un hogar donde el plato nunca falte en la mesa. A tu lado yo quiero caminar sin recelo y borrar de tu rostro la angustia y tristeza.
Sé que tienes tus normas, tus verdades sagradas, y respeto el altar de tu fe tan profunda. Amo el brillo inocente que hay en tus miradas, y hermosa firmeza que jamás se confunde.
También tengo una madre a la que cuido y venero, ella me enseñó el valor de ganarme el sustento. Por el prójimo busco ser un hombre sincero, y ofrecer una ayuda en el mal momento.
No te ofrezco imposibles ni castillos de arena, sino el café caliente al llegar la mañana. Compartir los deberes, aliviar cada pena, y mirar juntos fuera de la ventana.
Si te falta una sombra, yo camino a tu lado, sin mentiras ni adornos, con mi pecho de frente. Un amor verdadero, del deber entregado, que te abraza con fuerza ante toda la gente.
Tu dolor no es eterno, yo te escucho y te entiendo, cada día en un lienzo que se vive despierto. Las heridas de antes se van consumiendo, cuando el amor que te doy es seguro y es cierto.
Quédate con mis pasos, con mi vida genuina, con este hombre sencillo, que te ama y te cuida. La respuesta que buscas, que tu alma encamina, la ayaremos unidos por el resto de la vida.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
25-06-2026
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Autor:
RIVAS JOSE (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de junio de 2026 a las 07:13
- Comentario del autor sobre el poema: Feliz y bendecido jueves para todos ustedes.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 6
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