Albores rojizos, vetas de coral
Son la senda hacia el hombre desconocido
Aquel que vi, en mi reposo sobre las praderas de posidonias, donde
Refulgen los blancos aires del Egeo
Aquel que vi, y nunca he podido olvidar
Era la herrumbre, un lento goteo de clepsidra, las horas del Tiempo
Son las alas de la raya, son los vidrios del Piélago que aún se han de fraguar
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Autor:
Javier Gordillo (
Offline) - Publicado: 25 de junio de 2026 a las 05:40
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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