Inventario de la carne

Lisseth26

Desperté con la sensación

de haber sido usado mientras dormía.

No físicamente.

Hubiera sido más simple.

Era algo más preciso:

alguien había entrado a mi cabeza

y movido apenas unos centímetros

todo aquello que me mantenía humano.

Las sillas seguían ahí.

Las ventanas seguían ahí.

Incluso mi nombre respondía cuando lo llamaban.

Pero había una distancia insoportable

entre las cosas y su significado.

Observé mis manos durante horas

tratando de recordar

si alguna vez tocaron algo

sin intención de destruirlo.

La gente en la calle sonreía

como animales entrenados para ignorar el matadero.

Hablaban del clima, del amor, del futuro,

con esa fe doméstica

que poseen quienes nunca se han visto realmente por dentro.

Yo sí.

Y desde entonces entendí

que la conciencia no fue un regalo,

sino una herida evolutiva

que aprendió a pronunciar palabras.

Nadie se rebela de verdad.

Solo decoran sus cadenas:

unos con dinero,

otros con religión,

otros con cuerpos hermosos

que se pudren más lentamente.

La diferencia entre vivir y sobrevivir

es apenas estética.

Y aun así,

cada mañana me levanto,

me peino,

hago café,

respondo mensajes,

como si el hábito fuera suficiente

para disimular el

espanto

de existir sabiendo demasiado.

Dp



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