Playa

Viridiana Hernandez

Después de varios años vuelvo a visitar una playa. Siento la brisa del mar, el rocío de una mañana nublada dándome la bienvenida. 

Contemplando el ambiente emprendo una caminata bajo el sol en compañía al mediodía.

Vuelvo a sentir la libertad al rozarme el viento la piel.

El desplazamiento de las olas me desequilibra al tocar mis pies.

La alegría que transmiten las personas a mi alrededor me contagia.

Y dejo que una plática marque el paso del día yendo de un lado a otro hasta que llegue la tarde.

Y por primera vez en mi vida, una parvada de pelícanos pasa volando sobre mi cabeza, las olas se mueven con fuerza y el viento sopla levantando la arena.

Observo el paisaje y me dejo embelesar una vez más.

En el concierto ofrecido por la tarde poco a poco voy entrando en sintonía, me uno al canto unísono entre las miles de voces.

Coreo las canciones de amor y dejo escapar un grito de emoción entre la multitud.

Dejo fluir mis emociones y disfruto del momento, el cansancio se hace presente, pero lo ignoro dejando que la melodía alivie mi pesar.

Cae la noche y el concierto termina, regreso a mi silla a la orilla del mar, escucho canciones desde una bocina soportando el frío que estaba anunciado, miro la luna que brilla roja y veo cómo se deforma su reflejo en las olas, y sólo existo, en la playa.

  • Autor: Diana Emerald (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 24 de junio de 2026 a las 00:05
  • Comentario del autor sobre el poema: Un día fuera de la rutina. Un viaje en carretera y un día soleado que ayude a despejar la mente es lindo, pero sobre todo necesario.\\\\r\\\\nMarzo 2026
  • Categoría: Carta
  • Lecturas: 6
  • Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Poesía Herética


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