Duele darse cuenta que no importa cuántas súplicas a lo divino.
Por más esfuerzo para ser suficiente nunca lo seré ante tus ojos
No tuve opción, no te elegí, ni elegí las decisiones que tú tomaste.
Solo tengo un corazón de niña ilusionada con los domingos en familia, con ser esa hija soñada que te sirve el café, con la que puedes jugar algún juego de mesa que ninguno de los dos entiende.
Tú me trajiste al mundo y aunque estuviste en las etapas de mi vida yo solo recuerdo dolor, he Tratado de arreglar todo lo que se ha quebrado ,rejuntando pedacitos y buscando el mejor pegamento para que quede lo más prolijo posible, he Tratado de arreglarlo muchas veces, he dejado mis sueños y me he humillado para poder calzar en tu vida pero cada vez que te veo yo termino más vacía.
Agradezco lo bueno, sin embargo, en una balanza pesa más lo malo y sigo insistiendo en esta relación que no lleva a ningún lado.
Yo solo escribo para aliviar el dolor de tu presencia ausente, de tus promesas vacías.
Hoy Te regalo un te amo, un abrazo y un adiós para siempre...

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