CACHETADA DOBLE CARA

Humberto Frontado

 

 

     No fue un motín ni una turba desbocada,

fue el estallido de una amalgamada conciencia

largamente anestesiada.

 

     Un pueblo,

ente difuso reducido a esperanzas vanas.

Se ha sacudido el espeso polvo de la historia.

 

     Un pueblo que ha exorcizado

el fantasma de la impotencia,

que ha reconfigurado su identidad.

 

     Un pueblo que disolvió

la neurosis del miedo y lo sustituyó

por la lúcida euforia de la autodeterminación.

 

      Alzado de las cenizas de la resignación,

propina al sardónico tirano

una sonora y estrepitosa cachetada doble cara.

 

     La primera catadura del golpe

le hace consciente de su abusiva hipocresía.

Saltan por los aires

su falsa sonrisa y afilados dientes.

    

     El revés de la trascendente mano

golpea seco nuevamente,

purgando la vergüenza

del haber tolerado lo intolerable.

 

     Ese certero golpe

tejido en la calle del barrio

trasciende la venganza.

Es un NO rotundo que restaura

el equilibrio de la justicia.

 

      El ruido del impacto

seguirá sonando mucho después

de que desvanezca

el intenso rojo en las mejillas

de quien se sentía endiosado.

 

     El golpe dado devuelve al político

su verdadera dimensión:

la de un sirviente

que olvidó su lugar.

 

     Un pueblo erguido en su esperanza

con la certeza de que unidos

podemos lanzar sendas cachetadas

que ninguna tiranía puede esquivar.

El Ágora ha despertado.

La mano dejó de temblar.

 

21-06-2026

 

© Derechos reservados 2026

  • Autor: Humberto Frontado (Offline Offline)
  • Publicado: 21 de junio de 2026 a las 14:02
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 4


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