Terco, era lo que me decían mis amigos
Entre más me decías que no, más lo intentaba, hasta que un día sucedió
Me envolví cual gusano en su crisálida,
Mientras tu amor se desataba en mis noches más oscuras,
Pero me encarcele en una realidad la cual no quería
Mi alma, nostálgica y triste,
Anhelaba salir de ahí un día
Huía de un bosque obscuro, como tu ser.
Tu voz, dulce y clara como si hubiese sido una maravillosa melodía
Retumbaba casi a diario en mi memoria,
Como si fuese vinilo
Ya no soy capaz de reproducir aquel sonido que algún día me hizo sentir vivo
Muerto, me dejaste
A pesar de mis males, mis desgracias
Estoy seguro de que volveré a recibir ese amor que te di.
Aquel canto de esa ave ya no volvió a sonar desde aquel día
Aquellas calles donde pasamos tanto juntos, ya los estoy olvidando
¿Serán las estrellas, la luna o el sol?
Tal vez ese laberinto ya no es tan complicado.
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Autor:
David Mateo Gonzalez Muñoz (
Offline) - Publicado: 21 de junio de 2026 a las 11:51
- Categoría: Triste
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Sheilo Sanz, Tommy Duque, Osler Detourniel, Noa Subin

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