MI VIEJO

rley

Entre más pasan los años,
más viejo te veo,
y en cada hebra plateada de tu cabello
descubro una historia que el tiempo escribió.

Tus manos gastadas hablan por ti;
en sus grietas habita el esfuerzo,
las batallas silenciosas,
los días en que diste más de lo que tenías.

Tus ojos, tan profundos,
parecen guardar mundos enteros,
secretos que nunca contaste
y sueños que aprendiste a callar.

Tus pies se levantan cada mañana,
aunque el cansancio pese sobre ellos,
aunque los años intenten convencerte
de que ya es suficiente.

Y aunque no seas mi padre de sangre,
has sido el mejor ejemplo de uno.
Me cuidaste, me amaste,
y me entregaste lo mejor de ti.

Oh, mi viejo,
entre más te veo, más te quiero.
Por eso le pido al tiempo, en cada oración,
que avance un poco más despacio,
que no tenga tanta prisa por llevarse los días.

Te mantienes fuerte
cuando por dentro quisieras rendirte.
Escondes tus lágrimas en el silencio
para que nadie descubra cuánto te duele seguir adelante.

Y aun así, sigues.

Porque eres la prueba viva
de que la esperanza no se abandona,
de que los sueños merecen ser perseguidos
incluso cuando el camino se vuelve difícil.

Mi querido viejo,
mientras los días pasen,
más deseo verte,
abrazar esa calidez que solo tú sabes dar
y encontrar refugio en tu presencia.

Porque tu sonrisa me recuerda
que la vida está hecha de pequeñas cosas,
y que todo tiene valor
cuando se mira con el corazón

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