Cuando dijiste «te quiero»
se apagaron las luces
de tu mañana y mi tarde.
—¿Me dejarás quererte?
preguntaste, fumando
en los umbrales.
—¡Te dejaré matarme!
y con el filo del hastío
te marqué sobre mi carne.
Herida de amores ciegos,
sangrando te vi alejarte.
—¿De quién es la sangre?
murmuraron.
—Es de mi carne.
¡De mi carne!
Claudio M. López ©
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Autor:
Claudio M. López (
Offline) - Publicado: 19 de junio de 2026 a las 06:47
- Categoría: Amor
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, Antonio Pais, JAGC

Offline)
Comentarios2
—¿De quién es la sangre?
preguntaron.
—Es de mi carne —respondí—.
¡De mi carne!
Excelente
¡Qué buen poema caballero!
Saludos y bendiciones.
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