Del imaginario gragkiano
Varas entre muros
Fulgor y temblor
Esquinas sin contraste
Techo sin cielo
¿Dónde estás?
¿Hacia dónde vas?
No sabes cómo llegaste
El tiempo se curva
Oficinas te asechan
Sientes su vacío
Tu eco te delata
No hay respuesta
Porque no quedan nombres
Caminas y crepitas
Confluye un ojo
Un ojo escondido
En los bordes
Alguien te observa
¿Dentro o fuera?
Un ente aguarda
No tiene otra forma
Que la tuya en fiebre
Caminas y crepitas
Bajo el resabio productivo
Tránsito que no habita
Zona del despojo
Carne andante al asedio
Desarraigo de un sitio
En negativo, que engendra
En sí el esperpento
Ropa azumagada, revuelta
En un nivel más abajo
Desnudez que no avisa
Reverso oscuro de fachada
Te deslizas y penetras
En la estructura
Un hueco gris en su extravío
Allí donde tocas y pisas
Cuero aún húmedo
Viscosa la carencia
Geométrico el miedo
E imposible la visión
Una fantasmagoría resuena
En tu angustia
En su influencia sorda
Camino apócrifo
Donde excreta lo imaginario
¿tiene frontera el vacío?
¿tiene borde la vergüenza?
Solo camina y agárrate
Palpita en ti el limbo
En ti la historia se fractaliza
Creta golpea en tu interior
Un minotauro implora
Su porción de acero
Ronda la caza en tu mente
La presa vacía
En su reflejo quebrado
El daimón la alimenta
Y el laberinto crece
A medida que te arrastras
No hay hilo, solo
Un reguero de tripas
Y de muebles viejos
Chucherías sin dueño
En tu desazón
Como huésped nuevo
Pagarás el piso
Pagarás el precio
De haber ingresado
Sin peaje, porque
La entropía
Pasa factura
Y el avance en los pasillos
Te deforma entero
Imbunchaje
Voz, rostro y figura
Que ya no son las tuyas
Auténtico golem
Amasijo de datos
Desechables
Arrojados a la zona prohibida
Para su eliminación
Y lo humano, lo humano
Arrojado al abismo de lo real
Cansino y obsoleto
Luego, El Complejo
Descubre otra cara
Otra cara de la incógnita
Y escapa a toda ingeniería
Y comprensión meridiana
Cual visitante incierto
Engulle y fagocita
A sus merodeadores
Aberración proteica
Para quien explote la intriga
Para quien cruce los límites
Y en la boca de su vórtice
Se abre y somatiza
Rizoma demoniaco
Que fagocita tu cansancio
Que bebe de tu sueño
Y deviene conciencia
Conciencia entropía
Todo muy oscuro aún
Te sugestionas
En la potencia de lo insólito
El purgatorio
Es el cuarto de atrás
Callejón salvaje
Pura intemperie
Más acá del ser ahí
Para tu pronto final
Más adentro
Honra El Complejo
piérdete en él
ninguna entrada
garantiza la salida
fulgor y temblor
techo sin cielo
¿dónde estás?
¿Dentro o fuera?
La curva se hace mundo
El asecho oficina
Se vacía el sentir
Tu traición un eco
Ya no hay escape
Porque nunca hubo espacio
Corre y crepitas
Ya no hay tiempo
Porque nunca
Tuviste lugar.
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Autor:
Salvador Galindo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de junio de 2026 a las 02:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, El Hombre de la Rosa, Lualpri

Offline)
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