Liminal

Salvador Galindo

 

Del imaginario gragkiano

 

Varas entre muros

 

Fulgor y temblor

 

Esquinas sin contraste

 

Techo sin cielo

 

¿Dónde estás?

 

¿Hacia dónde vas?

 

No sabes cómo llegaste

 

El tiempo se curva

 

Oficinas te asechan

 

Sientes su vacío

 

Tu eco te delata

 

No hay respuesta

 

Porque no quedan nombres

 

Caminas y crepitas

 

Confluye un ojo

 

Un ojo escondido

 

En los bordes

 

Alguien te observa

 

¿Dentro o fuera?

 

Un ente aguarda

 

No tiene otra forma

 

Que la tuya en fiebre

 

Caminas y crepitas

 

Bajo el resabio productivo

 

Tránsito que no habita

 

Zona del despojo

 

Carne andante al asedio

 

Desarraigo de un sitio

 

En negativo, que engendra

 

En sí el esperpento

 

Ropa azumagada, revuelta

 

En un nivel más abajo

 

Desnudez que no avisa

 

Reverso oscuro de fachada

 

Te deslizas y penetras

 

En la estructura

 

Un hueco gris en su extravío

 

Allí donde tocas y pisas

 

Cuero aún húmedo

 

Viscosa la carencia

 

Geométrico el miedo

 

E imposible la visión

 

Una fantasmagoría resuena

 

En tu angustia

 

En su influencia sorda

 

Camino apócrifo

 

Donde excreta lo imaginario

 

¿tiene frontera el vacío?

 

¿tiene borde la vergüenza?

 

Solo camina y agárrate

 

Palpita en ti el limbo

 

En ti la historia se fractaliza

 

Creta golpea en tu interior

 

Un minotauro implora

 

Su porción de acero

 

Ronda la caza en tu mente

 

La presa vacía

 

En su reflejo quebrado

 

El daimón la alimenta

 

Y el laberinto crece

 

A medida que te arrastras

 

No hay hilo, solo

 

Un reguero de tripas

 

Y de muebles viejos

 

Chucherías sin dueño

 

En tu desazón

 

Como huésped nuevo

 

Pagarás el piso

 

Pagarás el precio

 

De haber ingresado

 

Sin peaje, porque

 

La entropía

 

Pasa factura

 

Y el avance en los pasillos

 

Te deforma entero

 

Imbunchaje

 

Voz, rostro y figura

 

Que ya no son las tuyas

 

Auténtico golem

 

Amasijo de datos

 

Desechables

 

Arrojados a la zona prohibida

 

Para su eliminación

 

Y lo humano, lo humano

 

Arrojado al abismo de lo real

 

Cansino y obsoleto

 

Luego, El Complejo

 

Descubre otra cara

 

Otra cara de la incógnita

 

Y escapa a toda ingeniería

 

Y comprensión meridiana

 

Cual visitante incierto

 

Engulle y fagocita

 

A sus merodeadores

 

Aberración proteica

 

Para quien explote la intriga

 

Para quien cruce los límites

 

Y en la boca de su vórtice

 

Se abre y somatiza

 

Rizoma demoniaco

 

Que fagocita tu cansancio

 

Que bebe de tu sueño

 

Y deviene conciencia

 

Conciencia entropía

 

Todo muy oscuro aún

 

Te sugestionas

 

En la potencia de lo insólito

 

El purgatorio

 

Es el cuarto de atrás

 

Callejón salvaje

 

Pura intemperie

 

Más acá del ser ahí

 

Para tu pronto final

 

Más adentro

 

Honra El Complejo

 

piérdete en él

 

ninguna entrada

 

garantiza la salida

 

fulgor y temblor

 

techo sin cielo

 

¿dónde estás?

 

¿Dentro o fuera?

 

La curva se hace mundo

 

El asecho oficina

 

Se vacía el sentir

 

Tu traición un eco

 

Ya no hay escape

 

Porque nunca hubo espacio

 

Corre y crepitas

 

Ya no hay tiempo

 

Porque nunca

 

Tuviste lugar.

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