Hace unos días encontré una foto tuya.
Ni siquiera la buscaba, se había quedado atrapada entre papeles y recibos, esas cosas que uno guarda sin saber por qué, la miré unos segundos y la volví a dejar donde estaba, pensé que eso significaba que ya estaba bien.
Esa noche soñé contigo, no pasó nada especial, no nos abrazamos, no regresabas, ni siquiera hablamos, estabas sentada al otro lado de una mesa y yo sentía una tranquilidad que no he vuelto a sentir despierto.
Al abrir los ojos entendí algo que me dio vergüenza admitir, no te sigo extrañando porque no haya aprendido a vivir sin ti, te sigo extrañando porque me gustaba más la vida cuando estabas en ella.
Es una verdad pequeña y brutal, de esas que uno esconde porque parecen demasiado simples para explicar tantos años.
Desde entonces me pasa algo raro, a veces ocurre algo bueno y mi primer impulso sigue siendo contártelo, una canción, una noticia o alguna tontería.
Y durante un segundo olvido, olvido que ya no estás, después lo recuerdo, y sigo con mi día.
Pero siempre me queda la sensación de haber llegado tarde a una conversación que todavía estaba teniendo contigo.
-
Autor:
Bruno Gatica 1 (
Online) - Publicado: 19 de junio de 2026 a las 00:40
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.