El fruto del ruido es la granada acústica
con un solo silencio -El del relevo.-
que permite besar el aire escurridizo,
uno después de otro.
La volandera pluma rompiéndose en espíritus,
en poesías borradas de su espejo,
va buscando la sombra que cae en los rincones
con giros y cabriolas, aprendiendo a leer
ese suspense grato del cielo figurado,
aprendiendo a creer en la fe de lo cierto,
la realidad inmune, no forzada.
En mitad de su vuelo, descarado,
iba su corazón, deslizándose,
impactado en sí mismo,
mucho más que latiendo,
en su auténtica vida, ligera y desprendida,
flotando, esparramándose, sin prisiones mundanas,
iba, a rolos por calles y plazas, a escapadas
-No tiene rumbo fijo,
ni rumbo,
de veras que no es dueña de nada en absoluto.-,
a escondidas, rodando,
cualquier soplido puede reavivarla.
Así es la poesía:
"Anfibio dividido entre el cielo y la Tierra."
-
Autor:
Alma Segura (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 18 de junio de 2026 a las 09:19
- Comentario del autor sobre el poema: Un poema que gira en torno a la pluma, recorriendo la verdadera naturaleza de la poesía, al menos para mí. Saludos!!
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Daniel Omar Cignacco, Mauro Enrique Lopez Z.

Online)
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