Zarina

vespertino

A Choli

 

Risueña niña mujer
transita todos los días
de quehacer en quehacer
sin lamer sus heridas.

 

Leal juventud amiga
generosa remienda vidas
emulando a la hormiga
dispuesta y sentida.

 

Valiente leona mamá
sin vacilar muerde airada
amenazas de aquí y de allá
prioridad su manada.

 

Ah...

 

Más lágrimas y ansiedades
crían bárbaros murmullos
alto precio tus verdades
de la gente, de los tuyos
¡pagas digna con orgullo!



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.