Después de ti

Midnightfrases

Estuve con alguien después de ti.

 

Y no te voy a mentir…

mi cuerpo te buscó sin permiso.

 

Vista

Vi unos ojos que no eran los tuyos.

No tenían tu forma de mirar,

esa manera de quedarse un segundo más

como si el mundo no existiera afuera.

 

La habitación estaba ahí, real,

pero no tenía tu sombra en las esquinas.

Nada de lo que veía sabía a ti.

Y aun así, me quedé.

 

Olfato

Su olor estaba cerca.

Demasiado cerca.

No era desagradable…

solo incorrecto en un nivel que no supe explicar.

 

Mi mente lo registró primero: no es ella.

Y eso dolió más que cualquier otra cosa.

 

Tacto

La piel respondió rápido.

Demasiado fácil.

Como si el cuerpo tuviera memoria

pero el alma estuviera ausente.

 

Había contacto, sí…

pero no había esa tensión que me destruía contigo.

No había tormenta.

Y esa calma se sintió casi extraña.

 

Oído

No había tu voz.

Solo respiraciones cortas, reales, humanas.

Pero ninguna palabra atravesaba nada dentro de mí.

 

No había eco.

No había caída.

Solo sonido vacío ocupando espacio.

 

Gusto

Un sabor extraño quedó en mi boca.

No dulce.

No amargo.

Solo… nuevo.

 

Como besar algo que no duele

pero tampoco significa nada.

 

Y entonces lo entendí en el cuerpo, no en la mente.

 

El placer apareció.

Después de tanto dolor que se volvió costumbre,

el placer se sintió casi violento en su simplicidad.

 

No intenso como contigo.

No destructivo.

Solo… posible.

 

Y eso me confundió más que cualquier recuerdo tuyo.

 

Porque mi sistema todavía esperaba sufrir

para creer que era real.

 

Pero esta vez no había tormenta.

No había tu nombre explotándome por dentro.

No había caída después del beso.

 

Solo silencio.

 

Un silencio limpio, incómodo al principio…

pero estable.

 

Y en ese silencio pasó lo más raro:

 

no me rompí.

 

No te reemplacé.

No te borré.

No te confundí con nadie.

 

Solo dejé que algo nuevo existiera sin pedirte permiso.

 

Y por primera vez desde ti…

mi cuerpo no estaba sobreviviendo.

 

Solo estaba ahí.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.