Desde un punto filosófico y científico, las cualidades, comportamientos y propiedades esenciales hacen que algo o alguien tenga naturalidad, pero, ¿qué es en realidad este concepto y cómo lo asumimos?
Para el colombiano, lo natural es algo que varía de una región a otra, por eso, entender lo que siente, quiere y anhela es algo que se debe analizar desde la biodiversidad, la cultura, el clima, la geografía, entre otros.
Una persona nacida en este país puede entender lo genuino como la conexión con el mar, y esa conexión puede variar dependiendo de qué charco tenga en frente, si la inmensidad del pacífico o el azul diáfano e impetuoso del atlántico.
También podría decirse que la cordialidad, el arraigo y la reserva son corrientes naturales de alguien de “aquí”. Pero, lo es de igual forma la inmensidad del llano, la libertad, los saberes ancestrales, la espiritualidad e incluso los mitos y leyendas que se han desarrollado a lo largo de los años.
La cosmovisión de lo “esencial” para el colombiano es tan rica y heterogénea que es casi imposible de definir. Todo ello -y mucho más- permite que tengamos tantas herramientas como diversidad de aves en el país.
Quien haya recorrido estas tierras, ya sea extranjero o viajero, percibirá que, dondequiera que vaya, la disposición a colaborar y brindar bienestar al forastero parece surgir de manera espontánea.
Sin embargo, en estos últimos años, esa esencia ha venido presentando una fractura, algunos de nosotros empezamos a creer que la homogeneización está bien, que todos deberíamos ser iguales y que esa hermosa multiplicidad que nos identifica es sinónimo de peligro.
Hoy escribo desde la casa de cultura Sebastián Romero, sentado en una isabelina junto a la escalera, viendo subir y bajar personas de todo tipo, y pienso: ¿Cómo es posible que nos queramos perder de tantas historias? ¿Por qué pretendemos suprimir las opiniones de los demás sin siquiera escucharlas y comprenderlas? ¿De dónde viene esa necedad de imposición? ¿Cómo puede una sociedad cuya grandeza proviene de la diversidad pretender borrar aquello que la define?
Soy humano, colombiano, multiplicidad que escucha y atiende, soy naturalmente un ser sensible y espiritual, una herramienta del mundo para la preservación. Desde un punto filosófico y científico, mis cualidades, comportamientos y propiedades esenciales están dadas para servir y el servir, es el único lugar en donde existo.
-
Autor:
William McCormick (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de junio de 2026 a las 21:36
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, zza, Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
¡Y con mucho orgullo, colombianos!
Hermoso escrito, compañero
Abrazo grande
Zza
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.