Cuando nos aceptamos tiene una faceta física, igual que la tiene el rechazo. Debemos fijarnos en como los niños intentan a veces no sentir lo que sienten. Su pecho se contrae, y su respiración se vuelve entonces más fatigosa. Eso mismo les sucede a los adultos. Cuando negamos o rechazamos, lo primero que hacemos es dejar de respirar. Cuando aceptamos nos relajamos y respiramos hondo. La actitud de aceptación básica de uno mismo, conlleva decirse: elijo valorarme, tratarme con respeto, defender mis derechos. Es aquí donde empieza la autoestima.
-
Autor:
emiliodom (
Offline) - Publicado: 17 de junio de 2026 a las 03:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.