Después de 100 años

Clan

Después de cien años de indiferencia

al afecto, uno comprende lo que es

perder… sin haber iniciado 

una guerra, ni probando la suerte 

se triunfa en batalla.

 

A todo un cielo… qué le he

dedicado plegarias… espero,

que haya entendido mis deseos,

busque entre la tiniebla… a esa

coneja que con miedo… me vio.

 

Vaya alegría que me gane,

cuando por fin logré unirme a ella,

en una ceremonia… sin aplausos,

con un ruido suavecito… que el aire,

no se atrevía a tocar mis canas secas.

 

Y ahora que estamos aquí,

amarrados a un destino no previsto,

¿qué haríamos con este misterio?,

la respuesta a esa pregunta llegaría 

tarde… como cada mala noticia del día.

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