No tengo más doctrina que tu boca,
mi credo son tus labios, y tus besos,
y muero por tenerte entre mis brazos
bajo el gris desolado del invierno.
El frío se eterniza en mi tejado
recubriendo mis noches de silencio,
a gloria ya no suenan mis campanas
ni fulgen las estrellas en mi pecho.
¡Qué camino más largo hasta tus manos,
cuánta espina clavada entre mis dedos,
qué senda tan estrecha hasta tus ojos,
cuántas rosas marchitas en mi pelo!
Vago en la inmensidad de mi delirio
los pájaros detienen su aleteo,
ya no oigo los susurros de sus cantos
¡sólo oigo... los ladridos de los… perros!
¡Qué camino más largo hasta tus manos,
cuánta espina clavada entre mis dedos,
qué senda tan estrecha hasta tus ojos,
cuántas rosas marchitas en mi pelo!
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Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de junio de 2026 a las 05:28
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 71
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Francisco Javier G. Aguado 😉, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, Noa Subin, Antonio_cuello, Daniel Omar Cignacco, Nelly Cevallos - Liora, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Mª Pilar Luna Calvo, alicia perez hernandez, Pedro Novoa Pavon Novoa, Classman, India De La Puente, Raiza N. Jiménez E.

Offline)
Comentarios4
Precioso poema, Rosario.
Muchísimas gracias por estar siempre, Francisco Javier.
Tu creación deslumbra con su sinceridad y profundidad; cada palabra vibra con vida propia.
Saludos
Qué bonitas tus palabras. Gracias, Noa.
Saludos.
CUANDO LA PALABRA TOCA EL ALMA, DEJA UNA HUELLA QUE NUNCA SE BORRA – PORQUE SE CONVIERTE EN PARTE DE NOSOTROS.
Saludos cordiales
Rosario, me ha parecido muy interesante el recorrido emocional que propone este poema: parte de una entrega amorosa casi mística y avanza hacia una experiencia marcada por la distancia, la espera y el desconsuelo.
Imágenes como “cuánta espina clavada entre mis dedos” o “cuántas rosas marchitas en mi pelo” refuerzan con delicadeza el costo afectivo del anhelo. El contraste entre la devoción inicial y ese cierre abrupto, donde irrumpen “los ladridos de los perros”, aporta una tensión inesperada que deja al lector frente a una realidad menos idealizada y más humana.
Gracias por compartir estos versos donde la pasión y la intemperie conviven con tanta intensidad.
Con cariño y admiración.
— LIORA
Muchas gracias, por tu extenso y hermoso comentario, Nelly.
Un fuerte abrazo.
¡Qué camino más largo hasta tus manos,
cuánta espina clavada entre mis dedos,
qué senda tan estrecha hasta tus ojos,
cuántas rosas marchitas en mi pelo!
Todo es un bello y sentido poema,
Saludos cordiales poeta Rosario Bersabé
Salvador, siempre es un placer encontrarte en mis letras.
Abrazos.
✅✅✅👍
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