Se visten de sabios de feria
con citas como abalorios,
leen títulos, no misterios,
y llaman mar a la charca seria.
Aplauden su propio reflejo,
copiándose el gesto grave;
no escriben: repiten la clave
que oyó otro ego más viejo.
Creen hondura la palabra
si pesa, si suena altiva;
mas es agua mal cautiva
que al primer sol se descalabra.
Presumen mares de lectura
como lluvias intempestivas,
pero son nubes cautivas
que no fecundan la altura.
No hay herida en su escritura,
solo un gemido impostado;
poeta no es el que ha leído,
sino el que sangra en la hondura.
Así el verso se les cae
cuando calla la ovación:
sin eco no hay inspiración,
sin público el dios no sale.
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Autor:
Loiiz. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de junio de 2026 a las 16:40
- Categoría: Humor
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz, Mª Pilar Luna Calvo, Tommy Duque

Offline)
Comentarios1
Muy bueno hermano.
Tajante y directo, que empiecen a gritar los aludidos...
Gusto de verte y leerte.
Un deleite tus palabras, mi buen amigo y hermano, te saludo.
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