El rostro invisible

cblanco53



El rostro invisible de un amor

es  todo lo que cabe en un verso,

no hay nada más bello que el color

de la carne y la sal del tiempo.

 

Escuché por primera vez

tu voz condenadamente bonita

tu caminar arraigado  a la belleza de un momento

en la esencia de tu ser escrita

y adherida a la fuerza de tu tez.

 

En el aire equilibrado de tu mirada

permanecen la vanguardia y la poderosa presencia

de tus por qué, el  adiós interminable de tu cuerpo

la insólita amargura de no tenerte se hace visible

 y muestra  la hondura más plástica de tu ausencia.

en la juventud de tu carne y de tu gloria.

 

Tres veces te dije adiós

en el perfume inmenso de una despedida

 y no hay nada más firme que la pasión

de tu sangre y tu sabor a  la excelencia de tus besos vestida.

 

Nadé en los rios absurdos de tu alma,

conviví con el alegría y el frescor de la mañana

erguidos en tu recuerdo y tu calma

 y sentí el prodigio de una semilla a tí amarrada.

 

¡Eres tú  el ritmo  y el prodigio de las horas

que se ahogaron en la desdicha de tu nombre!

 

 

 

 



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