Llegaste sin aviso,
como lluvia en pleno verano,
con las manos llenas de esperanza
y un besito apasionado.
Llegaste y el tiempo se detuvo,
El café se volvió vino,
la noche se puso en pausa.
Tu risa abrió puertas,
Donde mi corazón se ocultaba,
tú eres mi excepción,
el hechizo que no lo entiendo,
pero me sé esa canción.
Quédate a hacer magia
con lo simple de los días:
dos tazas de café, una manta cálida,
y el comienzo de una nueva
vida juntos.
Llegaste sin hacer ruido,
como luz que se filtra en la ventana
en las mañanas,
rozando mis manos
hiciste que el miedo se vaya.
Eres el conjuro exacto
que calma todas mis ansias.
Tu voz me vuelve a casa
aunque esté lejos.
Quédate aquí, amor mío,
hagamos eterno este instante:
tu frente junto a la mía,
y el universo sobrante.
-
Autor:
Gaby (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de junio de 2026 a las 12:20
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Henry Alejandro Morales, Poesía Herética, Noa Subin, ANGHELUZ., Lualpri

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.