A lo largo de nuestra vida podemos fracasar en el plano sentimental, cambiar de pareja, o elegir la soledad. Pero si hemos sabido crear una familia espiritual el amor nunca escaseará. Los viejos amigos son una memoria viva de nuestras experiencias y evoluciones en el teatro de la existencia. Ellos nos han visto crecer, fracasar, aprender, llorar, amar. Son un espejo que nos muestra de donde venimos y dónde estamos, y nos ayudan a descubrir a dónde queremos ir. Pero en realidad no es para nada fácil encontrar amigos capaces de celebrar éxitos ajenos. Abundan más los que están dispuestos a escuchar nuestras desgracias. Por eso para encontrar personas de gran calidad humana hay que hacer una larga criba.
-
Autor:
emiliodom (
Offline) - Publicado: 14 de junio de 2026 a las 03:58
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 49
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, Noa Subin, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio_cuello, El Hombre de la Rosa, racsonando, Gonzalo Márquez Pedregal, rosi12, JUSTO ALDÚ, Raiza N. Jiménez E.

Offline)
Comentarios3
Así es. la vida nos enseña a procurar no equivocarnos, pero... ay, que difícil es.
Es cierto Rosario, pero tan sólo está en nosotros tomar la conciencia debida para seguir caminando por estos senderos tan trillados por los que estamos obligados a transitar. Un cordial saludo
Esto de crear y fomentar amistad es algo utópico, mi estimado Emilio... pero, como las brujas, de que las hay, las hay... aunque pocas.
Saludos
Gracias Antonio por tu comentario. Tienes razón, Existen brujas a pesar de los tiempos que corren. Un saludo cordial
Sabías letras, un gusto de lectura.
Gracias Karen por tu comentario y por pasearte por mis letras. Un cordial saludo
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.