Benditos sean los sastres,
las máscaras están cortadas a la medida,
benditos sean los carpinteros,
por las cruces y las horcas,
benditos sean los forjadores de hierro,
por las espías y el alambre de púas,
benditos sean los picapedreros,
se necesitó una cantera para enterrar los sueños,
bendita sea la miseria,
la mugre, la discordia y el horror,
benditas sean las mentiras,
la culpa, el miedo, la aflicción y la traición,
porque estas no necesitaron ninguna fuente externa,
brota su veneno en nuestra sangre,
porque estas vienen desde adentro
y aquí está crecido desde dentro,
un baluarte invencible adornado con la muerte,
una armadura brillante reemplazó la piel,
y los pecados caligrafiados,
son como escudo de armas.
Leonardo León - 14/Junio/2026
Derechos reservados de autor.
-
Autor:
Leonardo León (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de junio de 2026 a las 03:09
- Comentario del autor sobre el poema: Bendiciones a los artífices del castigo y a la miseria humana, para recordar que los peores demonios y los escudos más fríos no necesitan fuentes externas: brotan de nuestra propia sangre.
- Categoría: Gótico
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.