Mil años

Antonio_cuello

La esperó tanto tiempo,

pero ella nunca volvió...

se perdió en los avatares del destino,

desorientada entre las brumas

de sus propios recuerdos

Quizá se extravió en el camino

y olvidó los abetos que la guiaban...

o acaso ya no quiso regresar

 

Se quedó esperándola,

debajo del pórtico de la casa, 

aterido de frío... la mirada perdida, 

durante muchas noches sin luna...

con su abrigo de lana

y un termo de café sobre el regazo

 

Hoy, ya ha pasado mucho tiempo...

el abrigo de lana,

se hizo un ovillo de olvido...

el café se tornó en amargo llanto en las madrugadas

Mil años es una eternidad.



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