LLUEVEN SEMILLAS

Luis Rayo

Llueven semillas de dicha y el suelo florece

donde el perfume todo lo envuelve.

La mujer adorna la faz de la tierra

y su belleza irradia a la naturaleza.

 

El pensamiento brilla sin límites

en el modesto jornalero.

Y sin querer, en los surcos de la vida,

brota un indeseado gris anodino.

 

El hombre busca alcanzar las estrellas

enterradas en su corazón indomable.

Las abejas, afanosas, buscan coronar a su reina

sin que el tiempo se interponga.

 

La luna, inquieta por las noches, se engalana

sabedora de que el ser vivo la contempla.

¿Y tú, que eres amo de tu vida sin cortapisas,

qué sembrarás en este día?

 



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