––MI CHINGÜRRI MIGUELÍN––

Miguel Angel Millan Herrera

                   ––MI CHINGÜRRI MIGUELÍN––

 

Mi chingürri  Miguelín

Balbucea en su cuarto

Mi chingürri Miguelín

Corretea por el patio.

 

Mi chingürri Miguelín me cabrea

Le da por romper mis cacharros.

 

Mi chingürri Miguelín

Es el más bonito del mundo

Tienes los ojitos cerrados

Las pestañas grandes, “elipsadas”

Los pies juntitos y su corazón al viento

El vil reloj lo ha parado, boba su hada.

 

¡Mira que han sido tontos!

Ni su madre ni él, han querido conocerse

Menos mal que nadie manda en los  sueños

Al final, jugando, terminarán soñándose.

 

A mi chingürri Miguelín

Le hemos puesto barandilla en la escalera

Para que cuando pueda, y yo no le vea

Se deslice por ella.

 

Entre los verdes de madre

Y los grises de su abuela

Los ojos de mi Miguel

Aurora de primavera.

 

¡Jo! Mamá, no quiero comer más

¡Jo! Papá, vamos a jugar.

 

Mi chingürri Miguelín

Tiene la nariz chata, como su madre

La cara china” bombi” como su padre

Despliega un cuerpo hermoso

Tres ochocientos, como su madre

No para quieto, trasto, bicho; como su padre.

 

¡Qué suerte tengo mamá!

Cuando quiera, cerraré los ojos… y le veré

Cuando me sienta con la mirada perdida

Le daré dos azotes por no comer

Le cantaré canciones, estribillos alegres

“Pa” que se duerma

Le rodearé de besos por todo su cuerpo

“Pa” que se despierte también.

 

¡Abuela! llévame contigo

¡Abuelo! Sujeta al niño

Hijo, no puede ser, ya es tarde

Estarás cansado de tanto ajetreo

Déjate adormecer.

 

¡Gracias! Por poder llorar cuando quiera

¡Gracias! Por sentir la humedad de mis lágrimas

¡Gracias! Por darme rabia, por darme más y no lo sepa.

 

“Pa” San Miguel nació, y mi chingürri, no esperó.

                     

                            FIN

 

 

 

  • Autor: Miguel Angel Millan Herrera (Offline Offline)
  • Publicado: 12 de junio de 2026 a las 05:54
  • Comentario del autor sobre el poema: Quizás, el poema más difícil de escribir. En una sala de hospital, mis dedos temblaban , mis lagrimas se derramaban compitiendo entre ellas cual llegaría antes a mis labios. Es, esa poesía que sabes que está ahí, guardada, perenne, doblada, que cuando te la cruzas sin querer; el corazón vuelve a mandar a mi cerebro los recuerdos que el destino me había destinado, y yo, no estaba preparado.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 4
  • Usuarios favoritos de este poema: Miguel Angel Millan Herrera, Mauro Enrique Lopez Z.


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