Ojos de cronopios
Decías muy de pronto: ¡ebrio inmundo,
que salpicas al mundo con tu fábula de pique!
Reís calcos en las saturnales y en las bacanales.
Sos revuelta de promesas
letras trituradas, papel picado
Que tu fortuna precede a nuestro oro.
Los libros son tus callejones,
los prólogos tu frivolidad,
con tu intervalo de iridiscentes ironías
en prisiones de mala intención grotesca,
entre ese fuego que no atestigua…
Cántale catalas a las matracas duras que nos vienen de vez en cuando a buscar.
(No te preocupes, ya vendrá el futuro a quedarse…)
Que las ondas hertzianas te vuelven el corazón de terracota,
que todo esto es mentira y de verdad lo sabes.
Mi lado amable camina siguiendo migas de pan y otras a duras penas,
que en las vigilias se vuelven penas que no valen la pena penar.
Flaquea sumisa en los flancos de la batea de los libros olvidados,
de personas nubladas por las interesadas tersuras de sirenas ancianas.
Y buscando ayer canciones para las emboscadas, bebí la saliva
y busqué también mi parte derecha
y la estaca de tu pasar, batido con mi insolencia y mi templanza.
Partí pariendo criaturas en un enlace de desorden
que arropé para poder nacer antes de servir,
con guía de furias indomables y risas de cerdo blanco soñándose rata.
Decía muy de pronto, escupiendo hacia arriba,
y así, de una buena vez, todos los yo que nombraste serán vos, fama.
-
Autor:
Matu (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de junio de 2026 a las 00:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, racsonando
- En colecciones: Clam.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.