Besos sabor a cafe

Damián R

Por un beso de ella, por una caricia, por un leve suspiro rozando mi costado, por el simple milagro de volver a tomar su mano, sería capaz de muchas locuras.

 

Locuras como amarte incondicionalmente, por ejemplo. Podría dejar de pertenecerme para ser tuyo, únicamente tuyo: un perro fiel y vivaz que comería de tus cálidas manos y agradecería cada respiro compartido a tu lado.

 

Amor mío. La primera vez que te besé sentí las mismas mariposas desesperadas que siente un enfermo de cirrosis frente a una botella: el oxímoron perfecto entre el indulto y la condena. Sentí la necesidad de querer más, y después mucho más. Quería tenerlo todo en el mundo; o quizás solo a ti. A mis ojos ambas cosas eran semejantes, aunque no para mi corazón.

 

Porque bastó un instante, apenas un efímero y bastardo segundo suspendido entre tus labios y los míos, para comprender que mi cuerpo y mi existencia ya no me pertenecían.

 

Desde entonces vivo para ti. Y vuelvo a vivir para ti cada mañana.

 

Porque si la muerte consiste en tu ausencia, entonces no existe un universo en el que yo muera. Permaneceré existiendo, porque de mí los hombres aprenderán aquello que algún día llamarían amor.

 

Y si la vida consiste en tenerte cerca, aunque sea por un momento, entonces he descubierto que la eternidad puede caber en un breve espacio: ese instante en que todo ante mis ojos se paraliza y te hago mía de la única forma en que saben hacerlo los poetas malditos: dedicándote mi vida.

 

Te amo con la devoción que profeso a lo inefable de tus ojos, como quien sabe que el fuego quema y aun así extiende las manos. Te amo porque eres en mi corazón aquel lado oscuro de la luna. Amo tu maltrato y toda la dulce catástrofe que causas en este estúpido rapsoda imberbe. Eres el único café que quiero beber todos los días.

  • Autor: GL2R (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 10 de junio de 2026 a las 01:05
  • Comentario del autor sobre el poema: Siempre aclaro que no soy ningún poeta, no sé lo que hago, lo único que sé hacer es darle forma a lo que siente mi corazón, a aquellos latidos desesperados que siento cada vez que la miro, amigos míos. Desconocidos del mundo. Estoy enamorado, que tragedia.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 6
  • Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.