Ofrenda

Fabio de Cabrales

Al ritmo de sonámbulos tambores, 
te levantaste en tierras olorosas, 
inmolando corderas entre flores, 
por beber sus sangrías calurosas. 

 

Entre muertos de pútridos amores, 
desenvainando dagas lujuriosas, 
deslizaste tus filos exteriores
por mi frente y mis carnes sudorosas.

 

En tu velo de íntimos pilares,
desenredaste, en fatuo salvajismo
de mármoles antiguos y solares, 

 

epitalamios ebrios de sadismo.
Y ante ti, en piras rojas, tus lunares
ardieron en mi pecho con tu abismo... 

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